10 Claves para diferenciarte

Existen múltiples maneras para diferenciar nuestra empresa de la competencia. Conocerlas puede ser la diferencia entre conseguir tus metas o quedarte en el camino.


1. Piensa siempre en las necesidades del cliente.

Todo tu trabajo se debe enfocar a identificar y satisfacer las necesidades de los clientes. No trates de abarcar todo el mercado, será más fácil si tratas de especializarte. Si se consigue, esto se traducirá en beneficios para la empresa, lo que creará empleo y riqueza. Tienes que conseguir un feedback, saber qué opinión tienen los clientes de tu producto o servicio. No te cierres de primeras al mercado nacional. Piensa en global, la tecnología online hace más pequeño el mundo.

2. No imites, diferénciate.

Esa es la clave para que el proyecto se haga un hueco en el mercado y siga adelante. O haces las cosas mejor que la competencia, satisfaciendo las necesidades del cliente lo más eficientemente posible, o las haces de una forma diferente. Al ser pequeño, tienes que buscar tu oportunidad en un nicho, pero hay que tener los ojos bien abiertos para saber localizarlo.

3. Arriesga: no hay que tener miedo al fracaso ni a cometer errores.

Del fracaso se aprende. Dicho de otra manera, hacen falta muchos fracasos para alcanzar el éxito. Esta cuestión, muy interiorizada y aceptada en sociedades como la estadounidense, todavía no está arraigada en España. Si nunca lo intentas, nunca lo conseguirás. Arriesga, pero con sentido común: un emprendedor tiene que tener siempre los pies en la tierra, minimizando los riesgos. Si no eres tú quien apueste al 100% por tu idea, nadie lo hará. Actúa.

4. Trabaja con pasión.

Independientemente de las aptitudes que poseas, es mucho más importante tu actitud. Si emprendes por el único afán de ganar dinero, olvídalo, eso ya vendrá después. Si inicias un negocio por el mero hecho de encontrarte en el paro o de no tener claro lo que hacer con tu vida profesional, las probabilidades de éxito son mucho menores. Has de emprender por vocación en una idea que te guste y que haga que te impliques con pasión en el proyecto

5. Rodéate de un buen equipo.

Es fundamental que haya sintonía. Hay que rodearse de talentos comprometidos con tu idea, que compartan la convicción de que el proyecto va a crecer y que tengan habilidades y conocimientos complementarios. En este apartado se incluye la capacidad de delegar: no pienses que puedes hacerlo todo. El equipo es fundamental para el éxito de un proyecto emprendedor.

6. Sé líder.

Tienes que contagiar tu pasión por el proyecto a los empleados y a los socios. Lidera con tu ejemplo, dejando claro que tienes una visión clara del negocio y de su crecimiento futuro. Ser el jefe implica tomar decisiones, tener iniciativa y decir muchas veces que no. Así serás un líder y tus colaboradores serán seguidores voluntarios que pondrán también pasión en su trabajo.

7. Basa tu proyecto en un modelo empresarial sólido y asegúrate de que es un proyecto viable.

Tener una buena idea no es suficiente para emprender con éxito. Hay que preparar un plan de negocio que demuestre que el proyecto es viable económicamente. Éste debe tener muy clara la misión de la empresa, los clientes y a qué se quiere dedicar para focalizar y centrarse en su trozo del mercado, y ser el mejor en él.

8. No es necesaria una gran inversión inicial.

Analiza todas las fuentes de financiación posibles, sin olvidar proveedores, clientes, ni las tres F’s (friends, fools and family).

9. Fórmate en emprendimiento.

Sin perjuicio del espíritu emprendedor que cada uno pueda tener, las reglas y los valores esenciales del emprendimiento se pueden enseñar y alimentar. Hay gente que tiene cualidades innatas, pero la gran mayoría tiene que descubrirlas, desarrollarlas y potenciarlas. Todo empresario es un emprendedor, pero no todo emprendedor termina siendo empresario. Son indispensables unos conocimientos básicos de cómo desarrollar el negocio. Cada vez existe una mayor oferta formativa enfocada a mejorar los conocimientos y las habilidades de los emprendedores.

10. Ten paciencia y perseverancia.

Abrir una empresa es difícil, por lo que tendrás que superar muchas trabas para conseguirlo. Lo mismo sucede con alcanzar el éxito, ya que para lograrlo se necesitan muchas horas al pie del cañón. Por ello hay que ser paciente, flexible y tener una alta capacidad de trabajo.

 

Antonio Noblejas